El teniente coronel Stanislav Petrov, al que casi nadie conoce, es un héroe mundial que salvó millones de vidas. No hizo una lista, como Oscar Schindler, pero su determinación evitó el holocausto nuclear .


Hoy he tenido noticias de que en 2008 estrenarán por fin una película-documental ("El hombre que salvó al mundo") en la que se narrará su historia y que probablemente le saqué de una vez del anonimato, y pueda situarle (al igual que sucedió con Schindler con mi película favorita) en el lugar que se merece.



Tal día como hoy, un 25 de Septiembre, de 1983 la guerra fría vivió uno de los momentos de máxima agitación (junto con la crisis de los misiles en Cuba , cuya película, "Trece días", también recomiendo). Unas semanas antes, la Unión Soviética había derribado un avión de pasajeros que había invadido el espacio aéreo soviético, matando a varios estadounidenses. La KGB tenía noticias de una posible guerra nuclear. Por el contexto del momento, el paroxismo existente y la situación en sí, según los expertos, ese día fue el instante en el que el mundo estuvo más cerca que nunca de la guerra nuclear.



Stanislav Petrov, se encontraba en un bunker en Moscú, monitorizando posibles ataques aéreos. Según el protocolo, si se detectaba un misil nuclear dirigido hacia posiciones soviéticas, el oficial al mando tendría que ordenar inmediatamente un contraataque contra suelo americano.



Esa noche el ordenador captó algo que identificó como un misil militar lanzado desde EEUU. A pesar de la alarma, la reacción de Petrov fue de escepticismo. Si Estados Unidos decidía comenzar un ataque, era raro que lo hiciera con un único misil, dando al enemigo la posibilidad de responder. Pensó en un error informático y ordenó suspender la alarma y esperar. Después llegó información de un segundo misil, un tercero, un cuarto y un quinto.



Pese a que las presiones para que respondiera con un contraataque alcanzó un límite extremo, Petrov seguía con dudas. Si seguía su instinto y se equivocaba, podían morir miles de rusos. Sin embargo, obvió la información del monitor y, con el paso de los minutos fue evidente que estaba en lo cierto. Había evitado la tercera guerra mundial y el posible holocausto nuclear.




El error se debió a un rarísimo alineamiento de rayos solares y nubes que los ordenadores interpretaron como un misil. Petrov salvó al mundo, pero desobedeció a sus superiores poniendo en riesgo a su país, por lo que le jubilaron anticipadamente dejándole con una pensión de 200 dólares al més, manteniéndolo todo en secreto hasta 1998.


Podéis encontrar más información sobre el suceso, así como de los honores que recibió posteriormente en: http://www.brightstarsound.com/.




Fuente: http://www.prweb.com




Un saludo.